viernes, 20 de febrero de 2009

Camino a Timbuctu

Y estamos aqui, enmedio del desierto camino a Timbuctu... si se oye lejos es que lo es. SAlimos a las 12:30 hrs despues de arreglar el neumatico, los vidrios dee la camioneta y cargar combustible. Paramos como a las 2:30 en un pueblo y los "tubabus" (de piel blanca) nos sentamos a comer juntos. Tres couscous y dos baguettes de huevo. Comimos muy rapido y nos volvimos a subir a la 4 x4 para seguir peleando por los lugares que ocupan nuestros pies en la parte trasera de la camioneta con nuestros vecionos "tuareg". Con el tiempo, las sonrisas y los gestos nos hacen interca,bioar algunas opiniones, como que el conductor es muy malhumorado, que faltan muchas horas y que el chico suizo que va adelante es muy alto y topa su cabeza con el techo.

Despues de ese ultimo pueblo, lo unico que se veia era la entrada al desierto: nada. Tierra roja, pasto amarillo y uno que otro arbol verde me recuerdan los colores que he visto en todo este viaje. Tierra colorada por el aire. Por mi ropa. Por mi cara, mis pestanias y mi boca. Mastico tierra colorada. Los arboles se empiezan a ver rojos de tanto polvo terracota.

Tras unas horas de puro camino rojo -tal vez 6, 7 no lo se bien-, cabeceadas de todos los viajeros, llamadas telefonicas por un celular en,edio del pre-desierto y algunas paginas de mi nuevo libro el jeep se detiene en un peqenio village enmedio de la nada. Aprovechamos para bajar y estirarnos un poco. Bajamos, el chofer abre la caja del motor y aprovechamos para caminar un poco por el pueblo que no tiene nada de electricidad y solo algunos comercios. Flavio me grita preguntandome si quiero un cafe y lo busco entre la oscuridad para edecirle que si. Al entrar a la choza me encuentro con un diminuto cafe y un semnior con una linterna en la cabeza. Habla perfecto frances y nos prepara el cafe mas bueno que he probado en esta semana en Africa. Entra su esposa con sus dos hijos y nos presenta a su hermosa familia.

Mientras disfrutamos del cafe y tomamos agunas fotos, Flavio le pregunta cuantashoras faltan para Timbuctu. El hombre le contesta que dos... mas 45 min por el rio Niger. Nos volteamos a ver los 3 -Ignacio ya esta con nosotros- y nos damos cuenta que se esta haciendo de noche y que debemos volver a la camioneta, pues aun nos falta un largo camino y un trayecto en bote. Nos despedimos de la agradable familia y volvemos al jeep.

Ya que nos estamos dando cuenta que ha pasado mucho tiempo, y el descanso aun sigue, despues de tomar fanta fria -aun no se como la conservan fria, ahora pregunto- observamos ue hay gente acostada en unos tapetes de palma alrdedor de la camioneta. Y de esta manera nos damos cuenta que esta nochela pasaremos en este pequenio village pues la noche ha caido y no se ve absolutamente nada. Estamos en esa zona del mapa de africa que se ve oscura en todas las imagenes aereas...

Sin avisarnos pasaremos la noche aca, hasta que amanezca. Asi son las cosas en Africa. No te avisan cuanto tiempo, cuantas escalas, si hay hoteles para parar, ni precios, ni nada. Son los riesgos y la incertidumbre que uno corre al querer llegar a tierras tan lejanas como las de Timbuctu.

Son lqs 7:20 pm y saldremos maniana a las 3am. Aqui aun obedecen las normas de la naturaleza, se duermen con la noche y amanecen con el sol.

Hoy, dormiremos bajo las estrellas del desierto para maniana temprano salir rumbo a la puerta del Sahara: Timbuctu.

Bambara - Maoude, Mali.
















No hay comentarios: